jueves 14 de agosto de 2008

Curro, playa y festivales


Pues la entrada anterior (y esta también), a pesar de haberla escrito hace bastante, no la publiqué hasta ahora ya que mi jornada laboral consistió en levantarme, ir al trabajo, comer, seguir trabajando, picar algo, volver en el último tren casi, y dormir. Repetido varios dias, claro. Asi que las ganas de tocar el ordenador eran más bien pocas. Es más, el Viernes finalmente estuve hasta las dos de la madrugada hasta que conseguí que la parte mi parte se integrase corractamente con la de los demás. Y aunque me gusta mi trabajo y la oficina tenga sofás cómodos, lo que menos me apetecía era quedarme allí con los que perdieron el último tren. Así que tiré de móvil y fui a darme una vuelta por ahí con Alain.

Asi empecé el finde, sin parar, y así lo acabé. Con dos escasas horas de sueño me fui a pasar el día a la playa con unos amigos japoneses que conocí en Alicante y otros amigos cubanos.

Fuimos a Hayama (葉山), un poco al sur de la antiquísima capital Kamakura. Es una playa algo pequeña, pero la verdad es que bastante bonita y con un montón de chiringuitos donde comer, darte una ducha, pillar una sombrilla o alquilar una moto de agua. Despues de pagar 2000 yenes por la sombrilla plantamos el campamento y nos fuimos a hacer los burros con la pelota. Luego un ramen para recuperar fuerzas y una siesta.




Después de dar una vuelta por los alrededores, visitar un templo, ver como el pobre de Suguru salía del agua tras el abrazo de un montón de medusas y pasar por el puesto de socorro, llegó la hora de regresar.







El día siguiente también fue movido. Tras la clase mañanera de karate, una clase de español y un paseo por Shibuya, volvimos a reunirnos mi parejita cubana y yo y disfrutamos del pequeño festival de Bon Odori.





El Bon (u Obon, que es más honorífico) es según el folclore japonés, la época en la que las almas de los ancestros vuelven para visitar sus tumbas y los altares que las familias les tienen dedicados en sus casas. Es el equivalente al Día de Todos los Santos en España. Las familias, por su parte, visitan los cementerios para limpiar las tumbas, rezar (quien quiera) y honrar a sus muertos; además de ser una ocasión para reunirse todos. El Bon Odori es el festival que se celebra en estas fechas (15 de Agosto) por todo Japón. Videos

El año que viene tal vez me atreva a probar los pasos...

miércoles 6 de agosto de 2008

Shinjuku

Pero que sueño tengo! Hoy tenemos entrega al cliente de una nueva versión del proyecto, lo que quiere decir que nos hemos tirado los últimos días en el curro que si puliendo detalles, encontrando errores, reparando, probando, con la emoción de saber si pillaría el dichoso último tren. Ayer fue por los pelos. Espero que la semana que viene sea más "normal".

Escribo esto en el tren, de camino hacia Shinjuku, donde desde principios de Julio trabajo en un proyecto común con otra empresa. La verdad es que nunca había trabajado en un proyecto tan grande y con tanta gente. La mayoría de la plantilla (cincuenta o más personas) está metida en el proyecto. Se trata de un sistema de tasación de impuestos y gestión de la propiedad de terrenos de un ayuntamiento del Kyushu, al sur de Japón. Una vez entregado está planeado distribuirlo a más ayuntamientos por todo Japón. El equipo donde me encuentro se encarga, usando principalmente Javascript, de la comunicación entre los distintos servidores de la aplicación web para que el cliente, usando su navegador, maneje la aplicación y sus mapas sin que se de cuenta que trabaja con varios servidores en distintas ubcaciones de forma sincronizada. Tiene aspectos que recuerdan a Google Maps. Creo que lo más duro del trabajo es que tooooda la documentación sea en japonés, con vocabulario muy técnico que me sigue costando mucho aprender.


La oficina

(Dejando ya las cosas aburridas) Pero no todo iba a ser "malo", jeje. Me encanta trabajar en Shinjuku. En concreto, mi edificio está en la zona de Shinjuku Oeste, llena de rascacielos acristalados, amplias avenidas llenas de árboles, hoteles como el Hilton y el ParkHyatt -donde se rodaron muchas escenas de Lost In Traslation-, y mucha gente de negocios. Es muy bonito y merece la pena verlo. Pero digo yo que rascacielos hay en todos sitios, y uno ya que se pega la paliza de varios miles de kilometros para venir aqui (este país pilla lejos de cualquier sitio), lo suyo es ir al otro lado de las vias de la estación de Shinjuku, el lado Este.


Shinjuku Este desde Shinjuku Oeste

Cientos de carteles de nen iluminando cada una de las calles, algunas bastante angostas y otras aún más. Restaurantes super exclusivos y super cutres (los que molan, por supuesto), de cadenas internacionales, izakayas (bares para comer y beber tipicos japoneses), tantos que creo que uno podria estar tanto tiempo sin repetir alguno que se olvidaría el primero. Centros comerciales como Isetan, Marui (aunque a mi me gusta llamarlo "OIOI"), Mitsukoshi, Takashimaya. Tiendas de marca, de esas que triunfan más en Japón que en cualquier otra parte del mundo. Y por supuesto, vicios y diversión: salas de juego, pachinkos (tragaperras japoneses no aptos para oídos sensibles), cines, cines eróticos, love hotels... vamos, todo un mundo que se queda grabado en la retina nada mas descubrirlo. Te puede gustar o no, pero indiferente no te deja.


Shinjuku Oeste

domingo 3 de agosto de 2008

Nagatsuta

Nagatsuta, el pueblo donde vivo, se encuentra en la prefectura de Kanagawa, justo pegada a la de Tokio, al sur. Aunque está en medio del campo, al tener dos lineas de tren, una que va hacia Yokohama, y la otra hacia Shibuya, se convierte en un lugar bastante cómodo para vivir (y barato) ya que puedes desplazarte en menos de media hora a cualquiera de los dos sitios. Por lo tanto, no estoy tan lejos ni vivo en Hiroshima, al otro lado de Japon, como aseguran algunos de mis colegas de por aquí. Nagatsuta pertenece a la ciudad de Yokohama, y está dentro de zona/comarca de Midori-ku. Midori (緑) significa verde literalmente, pero tambien se aplica a naturaleza, lo que da una idea de la vegetación que hay.


Nagatsuta en Abril

Pues ayer fue una autentica lástima no habernos llevado la cámara ni el móvil, pero es que habíamos salido a correr y no era plan ir demasiado cargados. Lo malo, que es justo cuando ves un montón de cosas interesantes y no puedes dejar constancia (digital)! Salimos desde Nagatsuta hacia el pueblo de al lado, con la intención de enseñarle a Saya una cafetería muy peculiar que descubrí hace poco cuando fui a recoger la bici la grua por aparcarla mal.... Pues la cafetería se llama アビオン (Avion) y con motivos, ya que en la fachada, en el techo, hay un avion! Mejor dicho, un avion completo (menos las alas) que parece de la segunda guerra mundial y el cuerpo de otro! Ahi, en medio de un pequeno pueblo en una zona residencial. Segun Saya, la cafeteria debia de ser alguien con mucho dinero (un medico, abogado, etc.) que tenia la cafeteria como hobby. Tal vez por eso el horario era de 11 a 4 de la tarde! Muy chulo la verdad, pronto tendre que ir a ver si me ponen un cafe decente.



Pues luego, siguiendo nuestra ruta nos encontramos con el campus de una pequeña universidad de corta duración (dos años) que además parecía sólo tener cursos relacionados con la educación física. Ya era de noche, pocas luces encendidas a la entrada y nadie vigilando, asi que entramos. Me sorprendió que ningún guarda saliese a nuestro paso, además de estar acostumbrado a que en Espana los colegios, institutos y universidades, sino no es lectivo el acceso suele estar bastante limitado o cerrado. Ya dentro, paseando un poco llamaba la atencion que la mayoría de los edificios estaban abiertos y aunque había bicicletas aparcadas no se veía ni un alma. Al final acabamos echando unos tiros en las porterías que habia en el centro de la pista de atletismo. Lógicamente, había un par de balones de fútbol allí mismo (y bastante buenos). Una vez canasados, todo a su sitio, y pa casa. Habrá que probar a ir con más gente otro día, jeje.


Templo al lado de casa en fiestas


La verdad es que me encanta este sitio para vivir. Tranquilo, mucha naturaleza, barato, y fresco desde que me pusieron ayer el aire acondicionado. Sólo se echa de menos estar más cerca del centro para los días que salgo de fiesta o si salgo tarde del curro.

(Pulsando sobre las fotos se puede ver la galería con otras muchas más)