jueves 4 de septiembre de 2008

Shinjuku Este

Ya lo sé, aunque escribí mucho de Shinjuku Este hace poco, todas las fotos eran del lado contrario. En el próximo paseo me llevo la cámara y pondré alguna foto aquí. Mientras tanto pongo una pequeña coleccion de fotos tomadas de Flickr.



miércoles 3 de septiembre de 2008

La fuerza del corazon

No, no me he vuelto demasiado cursi ni soy me ha afectado todavía la ambigüedad sexual de los tios japoses que van a la última.

El título de esta entrada coincide con un programa de televisión de la "Telehoradada" local donde se encuentra mi empresa. En el se dedican a visitar las empresas del distrito de Setagaya y por algún maléfico motivo se les ocurrió pasar por la mía. Así que quien vea el video podrá observar al sufrido presidente hablando sobre la empresa y respondiendo a las preguntas cursis de la entrevistadora. Como bonus, se me ve a mi de fondo e incluso se me nombra, más como objeto exótico que otra cosa supongo.

Para mí, lo más curioso del vídeo no es que salga yo, sino lo cursi de la presentación y tal, con muchos corazones y pijadas japonesas. Por cierto, el titulo del programa en japonés es: "ai no chikara", que se podria traducir como me he puesto arriba. Pero como ai tiene varios significados en japones, lo utilizan para preguntarle al señor presidente con cual de ellos se identifica la filosofía de la empresa. La respuesta es "deai" (出逢い), que viene a traducirse como encontrarse con alguien, de casualidad, que refleja la finalidad de monstar.fm, un punto de encuentro entre los artistas que estan empezando y los oyentes, etc. etc.




Web del programa: enlace

PD: Madre del amor hermoso, menuda sonrisa me sale en el video... esto va a ser carne de lobo. Menos mal que vergüenza me queda poca poca! Jeje

martes 2 de septiembre de 2008

Mi "Largo paseo" diario

Un tema que quería tocar respecto a una entrada anterior es el tema del desplazamiento al trabajo. Que por cierto, le viene como anillo al dedo el título de este blog.

¡Agárrense los mandangos! Ahí va la cifra: 1 hora 20 minutos. Eso es desde que salgo de casa hasta que entro a la oficina, cinco minutos antes de empezar el curro (a las 10). ¿Tan lejos vivo? Pues sí, pero es que en una ciudad como Tokio, ya viviendo el centro (bueno, alguno de los múltiples centros), a no ser que tengas suerte te tocará desplazarte con una o dos líneas de metro. En mi caso, tengo que coger primero un tren que me lleva hasta Shibuya (un "centro"), allí hago un transbordo de 5 minutos que me lleva a una estación al Este de Shinjuku, y desde allí el último transbordo que me deja en Nishi-Shinjuku, justo al lado de mi destino. Son 52 minutos de tren a los que hay que sumar los transbordos, el tiempo que tardo desde mi casa a la estación, dejar la bici en el parking y el tramo desde la estación a la oficina.

Sí, ¡yo también lo pienso! ¡Vaya un porculo! Por supuesto, podría ahorrarme unos 15 minutos en tren si cogiese el express en vez del local desde Nagatsuta, pero sólo por ganar esos minutos dejaría de poder ir sentado toooodo el trayecto y aprovechar ese tiempo para leer un poco, ver una peli o escribir alguna de las últimas entradas en el blog. Sabia que comprarme el Vaio me iba a venir bien para estos menesteres. Ahora me toca ahorrar a ver si en unos meses pudiese plantearme la odisea de mudarme más hacia el centro y evitar estas jornadas de tren, que aunque a veces son productivas, no se puede comparar con regresar a casa en un cuarto de hora sin tener que ser apretado y estrujado en las horas puntas. Menos mal que soy más alto que la mayoría...


Cola que se forma para el taxi un dia de lluvia sobre las 12 de la noche.

Haciendo un poco de memoria, ahora me resulta sorprendente cuando trabajaba en Alicante y aquellos dias que las sábanas de pegaban más de lo normal, aun levantándome 20 minutos de la hora de entrar, podía llegar a tiempo... Y es que vivir en Tokio me ha hecho cambiar radicalmente mi concepto de distancia y tiempo en los desplazamientos. Pero la mayor diferencia la noto en que aunque suelo necesitar mucho más tiempo para moverme de un lado a otro, no me causa tanto estrés como conducir en hora punta por Alicante o Murcia sin poder hacer otra cosa que esperar. ¡Lástima que eche tanto de menos mi coche!